El 28 de agosto, el INE publicó el avance de precios del mes, y el dato ha sorprendido: la inflación vuelve a acelerarse, justo antes de una reunión clave del Banco Central Europeo.
El dato, en una frase
Según el indicador adelantado del INE, la tasa anual del IPC armonizado (IPCA) subió seis décimas en agosto, hasta el 4,5%. La inflación subyacente —la que excluye energía y alimentos frescos, más volátiles— se sitúa en el 3,2%. Ojo: este es un avance, no el dato definitivo, que se publica semanas después y puede matizarse ligeramente.
¿Qué es el IPC armonizado, y por qué no es exactamente "el IPC" de siempre?
El IPCA es una versión del IPC diseñada para poder comparar la inflación entre países de la Unión Europea con la misma metodología. Normalmente se mueve en una dirección muy parecida al IPC nacional, pero no siempre coincide exactamente en el número. Es el que más se usa cuando se compara España con otros países, y también el que más de cerca sigue el BCE para sus decisiones.
Qué hay detrás de la subida
Buena parte del repunte está relacionado con el precio de la energía. El Gobierno había amortiguado el impacto de una subida de impuestos sobre los carburantes con ajustes temporales: 0,15€ por litro en julio, reducidos a 0,10€ en agosto, y que bajarán a solo 0,05€ en septiembre. Es decir, esa protección se está retirando poco a poco, y eso se nota en el precio que pagas al repostar — y, en cadena, en el resto de precios que dependen del transporte.
"El repunte no es solo energía descontrolada — es, en parte, una ayuda que se está retirando de forma progresiva, como estaba previsto desde el principio."
La conexión con el BCE
Este dato llega en un momento delicado: el BCE tiene su próxima reunión de política monetaria el 10 de septiembre. Una inflación al alza suele inclinar a un banco central hacia un tono más cauto con las bajadas de tipos — cuanto más se aleje la inflación del objetivo del 2%, menos margen tiene el BCE para relajar la política monetaria sin arriesgarse a que los precios se disparen más. Es la misma dinámica que está detrás de la subida del euríbor que vimos hace unas semanas.
Qué significa para ti, en la práctica
Una inflación por encima del 4% significa que tu sueldo, si no sube al mismo ritmo, compra menos que hace un año — el mismo fenómeno que explicamos en nuestro artículo sobre la inflación con la cesta de la compra, solo que ahora con un ritmo más rápido de lo que llevábamos viendo en los últimos meses. Y si tienes una hipoteca variable, esta noticia es una razón más para vigilar de cerca la reunión del BCE del 10 de septiembre.