Este mismo jueves, el Instituto Nacional de Estadística (INE) publicó su indicador adelantado del IPC de julio, y rompió una racha que llevaba tres meses de calma: la inflación anual estimada sube al 3,5%, tres décimas más que en junio.
El dato, en detalle
Tras mantenerse estable en el 3,2% durante abril, mayo y junio, el IPC repunta en julio hasta el 3,5% — su nivel más alto desde agosto de 2025. La inflación subyacente, que excluye la energía y los alimentos frescos por ser los componentes que más varían de un mes a otro, sube una décima, hasta el 3,0%. El hecho de que la subyacente suba mucho menos que el índice general es la primera pista de por qué ha pasado esto.
Por qué ha subido
El propio INE señala como causa principal el encarecimiento de los carburantes y la electricidad. Al excluir precisamente esos componentes, la inflación subyacente apenas se mueve — lo que indica que no es un repunte generalizado de precios en toda la cesta de la compra, sino una subida concentrada en la energía, un componente que puede variar con rapidez por factores como el clima o las cotizaciones internacionales del petróleo.
"Que la inflación subyacente apenas se mueva, mientras el índice general sube tres décimas, es la diferencia entre un problema puntual de la energía y una subida de precios instalada en toda la economía."
Por qué esto conecta con el Banco Central Europeo
Este dato encaja con algo que ya contamos en nuestro artículo sobre la última decisión del BCE: el banco central había pausado las subidas de tipos en julio, después de subirlos en junio, precisamente por la incertidumbre en los precios de la energía ligada al conflicto en Oriente Próximo. Este repunte del IPC es justo el tipo de dato que el BCE va a mirar con lupa antes de su próxima reunión, el 10 de septiembre, para decidir si la energía está presionando lo suficiente como para justificar otra subida de tipos.
Qué significa para tu día a día
Un IPC más alto significa, en la práctica, que tu dinero pierde poder adquisitivo un poco más rápido de lo que llevaba pasando los últimos meses — el mismo sueldo compra algo menos que antes, sobre todo en gasolina y en la factura de la luz. No es (todavía) una señal de que la inflación se esté descontrolando en general, dado que la subyacente se mantiene mucho más estable, pero si los precios de la energía siguen al alza, esa presión puede terminar filtrándose poco a poco al resto de precios.
Qué viene ahora
Este dato de hoy es un indicador adelantado, un avance que el propio INE matiza como provisional. El dato definitivo, con el desglose completo por categorías, se publica a mediados de agosto — momento en el que sabremos si el 3,5% se confirma tal cual o se revisa ligeramente.