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Calculadora de interés compuesto

Ajusta las cifras y mira cómo cambia el resultado al instante.

Mete una cantidad inicial, lo que aportarías cada mes, durante cuántos años, y una rentabilidad anual estimada. Verás cuánto has puesto tú de tu bolsillo y cuánto ha generado el interés compuesto por sí solo.

Resultado estimado

Total aportado por ti0 €
Generado por el interés compuesto0 €
Total final0 €
Lo que has aportado Generado por interés

Cálculo ilustrativo con interés compuesto mensual. La rentabilidad real de cualquier inversión varía y no está garantizada — esto no es una recomendación de inversión personalizada. Para entender los conceptos detrás de este cálculo, lee nuestro artículo sobre cómo invertir sin saber de bolsa.

Cómo se calcula

La calculadora simula el crecimiento mes a mes con interés compuesto mensual: cada mes, el saldo crece según la rentabilidad anual dividida entre 12 y después se suma tu aportación mensual. El resultado separa lo que has puesto de tu bolsillo de lo que ha generado el propio interés.

Saldo del mes = saldo anterior × (1 + rentabilidad anual ÷ 12) + aportación mensual

Un ejemplo con los valores iniciales

Con 1.000 € iniciales, 100 € al mes durante 10 años y una rentabilidad anual estimada del 7 %, aportarías 13.000 € y el saldo final rondaría los 19.318 €: unos 6.318 € serían intereses generados sobre intereses. Si alargas el plazo, la parte generada por el interés crece más deprisa que la aportada.

Interés simple frente a interés compuesto

Con interés simple, solo genera rentabilidad el dinero que pusiste al principio. Con interés compuesto, también la generan los intereses que ya has ganado. Con 10.000 € al 5 % anual durante 30 años, la diferencia es enorme:

Tipo de interésSaldo a los 30 años
Simple (10.000 € + 500 € cada año)25.000 €
Compuesto (anual)43.219 €

Los primeros años apenas se nota; la mayor parte de la diferencia aparece al final. Por eso el plazo importa más que casi cualquier otra variable de la calculadora.

La regla del 72

Un atajo para hacer la cuenta de cabeza: divide 72 entre la rentabilidad anual y obtendrás, aproximadamente, los años que tarda tu dinero en duplicarse. Al 5 %, unos 14 años; al 7 %, algo más de 10; al 2 %, unos 36. Es una aproximación, pero funciona bien con rentabilidades de entre el 2 % y el 10 %.

Lo que frena el interés compuesto

Las comisiones. También se componen, pero en tu contra. Con 100 € al mes durante 30 años, pasar de un 7 % a un 6 % anual (por ejemplo, por pagar un punto más de comisión) reduce el resultado de unos 122.000 € a unos 100.500 €: más de 20.000 € menos. Por eso importa tanto el TER de un fondo indexado.

La inflación. El resultado está en euros de dentro de muchos años, que comprarán menos que los de hoy. Lo que de verdad cuenta es la rentabilidad por encima de la inflación.

Los impuestos y las retiradas. Cada vez que sacas dinero o pagas impuestos por las ganancias, interrumpes parte del efecto. En España, los traspasos entre fondos de inversión no tributan, lo que ayuda a mantenerlo.

Para dinero que vas a necesitar en meses, no en décadas, el interés compuesto tiene poco recorrido: ahí encajan mejor un depósito o una cuenta remunerada o las Letras del Tesoro.

Preguntas frecuentes

¿Qué rentabilidad debo poner?

Ninguna está garantizada. Es preferible probar varios escenarios (por ejemplo, prudente, medio y optimista) que fiarse de una cifra. Recuerda que las comisiones (el TER de un fondo) reducen la rentabilidad real cada año.

¿El resultado incluye impuestos o inflación?

No. Es un cálculo ilustrativo antes de impuestos y en euros nominales. Para saber cuándo y cómo tributan las ganancias, lee cómo tributan tus inversiones en España.