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Ahorro

Cuentas remuneradas: la letra pequeña que sí importa

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"Cuenta al 4% TAE" suena bien en un anuncio. Lo que no suele salir en letra grande es durante cuánto tiempo, sobre qué cantidad exacta de dinero, y qué tienes que hacer a cambio para conseguirlo. Antes de abrir una cuenta remunerada, hay cuatro cosas que merece la pena mirar con calma.

El porcentaje anunciado casi nunca es el que cobras siempre

Es muy habitual que el tipo de interés llamativo sea una oferta de bienvenida temporal — por ejemplo, los primeros tres o seis meses — y que después baje a un porcentaje bastante más bajo. Busca en las condiciones cuánto dura la oferta y a qué remuneración pasa una vez termine, porque esa segunda cifra es la que de verdad importa a medio plazo.

El tope de saldo remunerado

Muchas cuentas solo remuneran hasta una cantidad máxima (por ejemplo, los primeros 10.000 o 20.000 euros): lo que tengas por encima de ese tope no genera ese interés, o genera uno mucho menor. Si tu idea es meter ahí todos tus ahorros, comprueba ese límite antes.

"El número grande del anuncio casi siempre tiene condiciones detrás. La pregunta correcta no es 'cuánto paga', sino 'cuánto paga, sobre qué cantidad, y hasta cuándo'."

Qué te piden a cambio

Es frecuente que la remuneración completa exija domiciliar la nómina, hacer un número mínimo de compras con tarjeta al mes, o mantener un saldo mínimo. Si no cumples esas condiciones, es habitual que la cuenta pase a no remunerar nada, o incluso a cobrar comisión de mantenimiento.

Las retenciones y la garantía de los depósitos

Los intereses que generan estas cuentas tributan en la declaración de la renta como rendimientos del capital mobiliario, y el banco suele aplicar una retención antes de abonártelos — no es dinero extra libre de impuestos. Por otro lado, conviene comprobar que la entidad está adherida al Fondo de Garantía de Depósitos, que cubre hasta 100.000 euros por titular y entidad: es lo que te protege si el banco tuviera problemas.

La pregunta que resume todo esto

Antes de abrir una cuenta remunerada, vale la pena hacerse una sola pregunta: si mantuviera esta cuenta durante dos años, sin cambiar de banco cada seis meses persiguiendo ofertas, ¿seguiría siendo una buena opción? Si la respuesta es sí incluso pasada la oferta de bienvenida, es una cuenta sólida. Si depende por completo del periodo promocional, es solo un anzuelo.